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¿Es que no sabemos qué quieres? ¿Es que no velamos por ti como a un niño en su cuna? ¿Es que no hemos preparado para ti cunas de oro y de lana donde, recogida, tú has visto como crecías y crecías y crecías y olvidabas? ¿Es que no hemos tejido para ti sueños de oro brillante? ¿Es que no hemos esperado trepidantes cada una de tus sonrisas? ¿Es que no hemos buscado para ti las noches de luna y los atardeceres más bonitos de la Tierra? ¿Es que no hemos colgado para ti más estrellas en el cielo estrellado? ¿Es que no hemos encendido para ti noches de luna? ¿Es que no hemos cantado para ti los himnos más bellos que, eternos, ahora son patrimonio del cielo? ¿No hemos escuchado para ti las voces de los mundos para transmitírtelas sin tregua? ¿No hemos cantado o llorado o reído contigo cada día desde que te conocemos? ¿No hemos sembrado para ti flores, allí donde crece el desierto? ¿No hemos obtenido para ti dignidad donde estaba perdida toda esperanza y parecía que estuvieses más muerta que viva? ¿No hemos tejido para ti noches de luna y de estrellas cuando la noche era más oscura? ¿No hemos entrelazado ramas con el viento cuando a ti te parecía árida y perdida toda la Tierra? ¿No hemos sembrado para ti flores y perlas en los caminos que recorres? ¿Es que no hemos comprendido cuánto dolor albergabas en tu corazón, tanto, como para hacerte morir? Di, ¿Es que no hemos tejido para ti días de luz y de amor dondequiera que hayas ido, con quienquiera que hayas estado, cualquier cosa que hayas hecho? Di, ¿cuántas cosas quieres todavía que nosotros te demos antes del Gran Regreso? Di, dilo, ¿qué más quieres antes del Gran Regreso? Tú pide, y puede que nosotros te demos aún más, porque es Su deseo y eterno el amor que Le guía.
Forse non sappiamo che cosa tu vuoi? Forse non vegliamo su te, come un bimbo dentro la culla? Forse non abbiamo preparato per te culle d’oro e di lana dove, accolta, hai visto te crescere e crescere e crescere e dimenticare? Forse non abbiamo tessuto per te sogni d’oro brillante? Forse non abbiamo atteso con ansia ogni tuo sorriso? Forse non abbiamo cercato per te le notti di luna e i tramonti più belli qui sulla terra? Forse non abbiamo attaccato per te più stelle nel cielo stellato? Forse non abbiamo acceso per te notti di luna? Forse non abbiamo cantato per te gli inni più belli che, eterni, sono ora patrimonio del cielo?
Non abbiamo ascoltato per te le voci dei mondi, per trasmetterle senza una tregua? Non abbiamo cantato o pianto o riso con te, ogni giorno, da che ti conosciamo? Non abbiamo seminato per te fiori là dove cresce il deserto? Non abbiamo ascoltato il tuo pianto che, disperato, echeggiava in tutta la casa come un ritorno di morte? Non abbiamo per te tessuto notti di luna e di stelle, quando la notte era più buia? Non abbiamo intrecciato rami con il vento, quando sembrava per te arida e persa tutta la terra? Non abbiamo seminato per te di fiori di perle le vie che percorri? Non abbiamo forse capito quanto dolore albergava il tuo cuore e tu ne potevi morire?
Dì, non abbiamo forse per te tessuto giornate di luce e d’amore, dovunque tu vada, con chiunque tu sia, qualunque cosa tu faccia? Dì, quante cose tu vuoi ancora che noi ti diamo, prima del grande ritorno? Dì, dillo, che cosa tu vuoi ancora prima del grande ritorno? Tu chiedi e noi forse daremo ancora di più, perché è Suo il desiderio ed eterno l’amore che Lo guida.
Tú eres...
Tú eres el dulce eco
de mi alma.
Respiro tus palabras
como la brizna de hierba
respira cada gota del rocío
Tú, dulce respiro de mi alma.
Tu sei...
Tu sei dolce eco
della mia anima
respiro le tue parole
come lo stelo dell’erba
respira ogni goccia
di rugiada
tu, dolce respiro
della mia anima.

Y Dios vio...
Y Dios vio que la hierba
podía moverse al soplo del viento
y la hierba se movió.
Y Dios vio que el viento
podía hacer susurrar
la hierba, las hojas, los arbustos
y la hierba y las hojas y los arbustos
se movieron al viento.
Y Dios vio que el amor
era fuerza, valor y vida
y la fuerza, y el valor, y la vida
habitaron la tierra.
Y Dios vio que el hombre
podía ser fuerza, valor y amor
y fue fuerza, valor, amor...
Y vida.
E Dio vide...
E Dio vide che l’erba
poteva muoversi al soffio del vento
e l’erba si mosse.
E Dio vide che il vento poteva far sussurrare
e l’erba e le foglie e gli arbusti
e erba e foglie e arbusti si mossero al vento.
E Dio vide che amore era forza, coraggio, vita
e forza e coraggio e vita abitarono la terra.
E Dio vide che l’uomo poteva essere
forza, coraggio e amore
e fu forza, coraggio, amore. E vita.
Desciende la noche como un bálsamo sobre las heridas que ha abierto la torpeza del ser humano que no se resigna a crecer y a transformarse y no se da cuenta de lo triste que es su condición de isla dentro de una Gran Isla, aislada allí solitaria en el inmenso Universo, único.
Cada uno tiene a su Dios.
Este es tu deber y el de todos: SER, ser conscientes de la presencia de Dios en vosotros y ser cada uno sí mismo. Sólo así cumplirás con tu misión y no tendrás a otro Dios aquí en la Tierra más que al tuyo, porque cada uno tiene a su Dios. En la infinita variedad del Ser, cada ser humano tiene su visión de Dios, ¡pobre del que quiera dar una única imagen del Dios del Todo!Scende la sera, come balsamo sulle ferite aperte dall’ottusità dell’essere umano, che non si rassegna a crescere e a divenire, e non si rende conto di quanto sia triste la sua condizione di isola dentro una grande isola isolata lì, da sola, nell’immenso universo, unico.
Ognuno ha il suo Dio.
Questo è il tuo, e il vostro solo dovere: ESSERE. Compirai così la tua missione e non avrai altro Dio qui sulla Terra che il tuo.
Ognuno ha il suo Dio perché, nell’infinita varietà dell’Essere, ogni essere umano e non, ha una sua visione di Dio. Guai a chi vuole dare un’unica, sola immagine del Dio immenso del Tutto.
Todas las cosas existen porque existen tus ojos que las ven, todas las cosas existen porque existen los sentidos para sentirlas y tocarlas, y el Universo existe porque un día vosotros podréis verlo y tocarlo.
Existe una interacción continua entre vosotros y las cosas creadas que adquieren vida en cuanto vosotros las veis, pero que también tienen vida en sí y por sí, y este es el gran secreto: la doble existencia de las cosas: existen si vosotros las veis, existen si vosotros no las veis, pero existen, y en apariencia su vida es inútil si no es vista, pero viven por el sólo placer de existir: un río subterráneo; las flores en la cresta de una roca en la montaña; las estrellas cuando el cielo está nublado; el sol o la luna velados por la niebla.
Tutte le cose esistono, perché esistono i tuoi occhi che le vedono, tutte le cose esistono, perché ci sono i sensi per sentirle e toccarle, e l’universo esiste, perché un giorno voi potrete vederlo e toccarlo.
C’è un’interazione continua tra voi e le cose create che acquistano vita appena voi le vedete, ma hanno anche vita in sé e per sé, è questo il grande segreto: la doppia esistenza delle cose: esistono se voi le vedete, esistono, anche se voi non le vedete, ma esistono e, in apparenza, la loro vita è inutile se non è vista, ma vive per il solo piacere di esistere: un fiume sotterraneo; i fiori sul bordo della roccia in alta montagna; le stelle quando il cielo è nuvoloso; il sole, la luna offuscati dalla nebbia
È quando tutto sembra insicuro, che giunge inattesa la sicurezza, non umana certo, divina e, quando giunge la sicurezza, tutto si ammanta di Luce e allora tutto diventa uno e trino e indissolubile come il plasma nel sangue, o l’etere nell’atmosfera, o l’idrogeno dentro l’acqua, o il ritmo dentro la musica, o l’universo dentro il tuo cosmo, e allora ogni cosa si ridimensiona, e non tace più la voce che clama, e ogni orecchio risponde, e ogni anima ha la sua chiave, e tutto ritorna come quando era nato.
Incantata, assorbita in mille vortici di Luce; risplendente, come la luna quando è piena; inesauribile, come acqua di sorgente; pura e tersa, come la neve di alta montagna; inesauribile, come l’amore reale di Dio, così, solo così e sempre così, deve essere la tua anima: inesauribile e intramontabile. L’anima di ogni uomo deve essere tale.
Cuando todo parece incierto, inesperada llega la certeza, no la certeza humana sino la divina, y cuando llega, todo se cubre de Luz y todo se hace Uno y Trino e indisoluble como el plasma en la sangre, o el éter en la atmósfera, o el hidrógeno dentro del agua, o el ritmo dentro de la música, o el Universo dentro de tu Cosmos; y entonces cada cosa toma otra dimensión y ya no calla la voz que clama, y cada oído responde, y cada alma tiene su llave, y todo vuelve a ser como era en el momento de su nacimiento.
Arrebatada, absorbida en infinitos remolinos de Luz, resplandeciente como la luna llena, inagotable como el agua de un manantial, pura y limpia como la nieve de alta montaña, inagotable como el Amor Real de Dios, así, sólo y siempre así tiene que ser tu alma: que nunca se agote y nunca se apague. Así tiene que ser el alma de cada hombre.
Los buenos días se ven desde por la mañana, y cada hora es un comienzo nuevo, y cada momento es un comienzo nuevo y todo es siempre un comienzo nuevo, para ti y para todos. Esto quiere decir que cada momento de tu jornada debe ser guiado sólo por la Presencia de Dios dentro, alrededor y fuera de ti.
Cuando tú piensas que las cosas van por su camino, allí está Dios; cuando piensas que las cosas no van por su camino, allí está Dios; cuando es por la mañana y cuando es por la tarde, por la noche, siempre, allí está Dios en Presencia y Omnipotencia, y Él y solo Él, tiene el Poder Absoluto de Ser en cada instante, en cada ser, en cada fibra, en cada elemento que compone todas las cosas.
Todas las cosas que estás decidiendo, entran dentro de una regla fundamental: la adquisición de una más alta, altísima conciencia de tener dentro de ti al Innombrable, al Eterno, al Absoluto, y no hay nada antes, ni después, ni delante, ni detrás, que no sea una realidad absoluta, así como es real todo lo que permanece en el interior de Dios. En verdad, todas las cosas quedan en sí y para sí, en cualquier lugar que tú estés, y su valor es eterno.
Il buongiorno si vede dal mattino, e ogni ora è un nuovo inizio, e ogni momento è un nuovo inizio, e tutto è sempre un nuovo inizio per te e per tutti. Vuol dire che, ogni momento della tua giornata, deve essere guidato solo dalla presenza di Dio dentro di te e intorno e fuori di te.
Quando tu pensi che le cose stanno andando per il verso giusto, lì è Dio; quando pensi che le cose non stanno andando per il verso giusto, lì è Dio; quando è mattina, quando è sera, la notte, sempre, lì è Dio in presenza e onnipotenza e Lui, e solo Lui, ha il potere assoluto di essere in ogni istante, in ogni essere, in ogni fibra, in ogni elemento componente qualsiasi cosa.
Tutte le cose che stai decidendo, sono dentro una regola fondamentale: l’acquisizione di una più alta, altissima coscienza di avere dentro di te l’Innominabile, l’Eterno, l’Assoluto, e non c’è nulla, né prima, né dopo, né davanti, né dietro, che non sia una assoluta realtà, così come è reale tutto ciò che rimane all’interno di Dio. Veramente ogni cosa resta in sé e per sé, dovunque tu sia e il suo valore è eterno.
Cuando en un ímpetu de amor absoluto, todas las cosas te parezcan Una y Una sola, entonces las cosas ya no serán nada, serán sólo Esencia en forma de apariencia. También la apariencia tiene su rol y su valor: el de caminar, comprender, seguir adelante, llegar, proceder, no detenerse nunca, individuar, discernir. ¿Poner obstáculos? No, seguir siempre hacia adelante hasta la cumbre, donde el Todo será uno solo. ¿Comprendes? ¿Qué quiere decir? Cuando ves una habitación espléndidamente iluminada por el sol, ¿qué es lo que más te llama la atención? La luz, naturalmente. Del mismo modo, cuando cada cosa esté unificada y sea una sola, comprenderás sólo la Esencia en forma de apariencia. Y así caminando, caminando y caminando llegarás a comprender que Dios es sólo Esencia en ti y en cada ser humano, animal o cosa. Pero Él, Él es mucho, pero que mucho, mucho, al infinito, mucho más. Y, ¿qué es? Es el Ser por excelencia: excelencia en el sentido de bondad absoluta.
Quando, in un impeto di Amore assoluto, tutte le cose ti parranno una e una sola, allora, le cose non saranno più nulla, ma solo Essenza in forma di apparenza. Anche l’apparenza ha un suo ruolo e valore: camminare, capire, superare, andare avanti, arrivare, procedere, mai fermarsi, continuare, individuare, discernere, capire. Ostacolare? No, proseguire sempre, finché sulla vetta, la cosa, il Tutto, sarà una sola. Una sola. Che cosa vuol dire? Quando tu vedi una stanza sfarzosamente illuminata dal sole, che cosa ti colpisce di più? La luce, naturalmente, così, quando, unificata, ogni cosa sarà una sola, tu capirai solo l’Essenza in apparenza: sotto forma di apparenza.
E così, camminando, camminando, camminando, arriverai a capire che Dio è solo Essenza dentro di te e dentro ogni essere umano, animale, cosa, ma Lui, Lui è molto ma molto, ma molto, all’infinito: molto, detto all’infinito, di più. E che cosa è? È l’Essere per eccellenza: eccellenza nel senso di bontà assoluta