viernes, 25 de marzo de 2011

Io, nell'intramontabilità....Yo, en la creación....

Io, nell'intramontabilità della creazione unica e rinnovata, ti impongo, uomo celeste-terrestre, di non camminare di sghimbescio quale gambero. Cammina diritto, impavido e generoso. Non hai che da catapultare in te le immense doti che hai e ne uscirà un essere rinnovato che ti porterà a salutare in te Me-te-Me.
Il grande dilemma: te-Me? Me-te? Te e Me. Me e te. Un'unica sostanza, un'unica via di cammino. Un'unica via di cammino: Dio, via e cammino.

En la creación única y renovada que nunca se acaba, Yo te impongo, hombre celestial-terrenal, que no camines torcido como un cangrejo. Camina derecho, impávido y generoso. No tienes más que catapultar dentro de ti las inmensas cualidades que tienes y de ti saldrá un ser renovado que te llevará a saludar dentro de ti a Mí-a ti-a Mí.
El gran dilema: ¿tú-Yo? ¿Yo-tú? Tú y Yo. Una única sustancia, una única vía para caminar. Una única vía para caminar: Dios, vía y camino.

martes, 22 de marzo de 2011

Cuento de la creación del sentido del humor



El Señor estaba cansado, había creado las estrellas y los planetas y los perros y los gatos y las liebres y los conejos. Aunque parezca mentira, los perros y los gatos no eran amigos, es más, se odiaban profundamente, y las liebres y los conejos estaban siempre huyendo de algo: salta tú que salto yo también. Era todo un saltar de colas blancas.

- Y, ¿si al gato le hago el cuello más largo?

- Ya no será un gato. – dijo la voz que iba siempre con Él.

- ¿Y si le alargo las patas, y le pongo dos cuernecitos en la cabeza, y le pongo manchas en la piel, y la cola muy corta, muy corta, y dos ojazos muy grandes, muy grandes, y las pestañas las hago muy largas, muy largas?

- Ya no será un gato, será una girafa.

- ¿Qué nombre has dicho?

- Gi-ra-fa.

- Y eso, ¿qué es?

- Lo que acabas de dibujar: cuello largo, patas largas, la piel con manchas, ojazos muy grandes, muy grandes, pestañas muy largas, muy largas, unos cuernecitos en la cabeza: GI-RA-FA.

- Vale, vale, he entendido, no hace falta que grites. Si por cada invento reaccionas así, no vuelvo a contarte nada. Tú acepta lo que hago y aplaude, y ya está. Si luego algo no te gusta, me lo dices, y Yo a lo mejor lo cambio. ¿De acuerdo?

- De acuerdo.

- Y si tomo un perro y lo inflo, y le pongo una piel muy dura, muy dura, y un cuerno en el hocico, y dos orejas grandes, y dos ojitos pequeños, y las patas cortas, y una colita de nada, ¿qué perro es?

- Es un rinoceronte.

- Y, ¿si le inflo, le pongo unos dientes muy grandes y le meto en el agua y le hago casi anfibio?

- Un hipopótamo.

- Y, ¿si le pinto unas rayas, y le doy una cabeza de caballo y un cuerpo de mulo?

- Es una cebra, pero el caballo y el mulo todavía no los has creado.

Con una explosión de risas que sacudió el Cosmos desde sus propios cimentos, el Señor se dio un manotazo (divino) en una pierna y dijo:

- Es verdad.

Y venga a reír. Porque Él, con su enorme velocidad mental, piensa las cosas antes de crearlas. Esto le ocurre sólo a Él, porque, en Él, el pasado, el presente, y el futuro coexisten y son lo mismo.

Y aquel día, siempre con la voz que se reía también, Dios creó el sentido del humor, alargando una pata, acortando una cola, haciendo más grande una oreja, y entre los dos, Él y Su voz siempre cerca de Él, llenaron el mundo de animales y de insectos, y de roedores y de pájaros. Y se rieron tanto, que por la noche estaban rendidos de cansancio y, para colmo de los colmos, en un furibundo ataque de risas, hicieron salir lava de un monte. El más sorprendido naturalmente fue el monte, porque se consideraba duro e inalterable, y no, es fluido y caliente y absolutamente cambiable. Porque todo en la naturaleza puede y debe cambiar. Sólo Él es inalterable, pero Él lo puede todo, que es muy distinto.

Favola della creazione del senso dell’umorismo



Il Signore era stanco, aveva creato stelle e pianeti e cani e gatti e lepri e conigli. Sorprendentemente i cani e i gatti non erano amici, anzi si odiavano veramente, e lepri e conigli stavano sempre fuggendo. Salta tu che salto anch’io. Era tutto un saltellare di code bianche.

- E se allungo il collo al gatto?

- Non sarà più un gatto - disse la solita Voce che andava sempre con Lui.

- E se gli allungo le zampe e gli metto due cornetti in testa, e gli faccio la pelle a chiazze e la coda corta corta e gli occhioni grandi grandi e le ciglia lunghe lunghe?

- Non sarà più un gatto, ma una giraffa.

- Cos’hai detto?

- Gi-raf-fa.

- E cos’è?

- Quello che hai appena disegnato: collo lungo, zampe lunghe, chiazze sulla pelle, occhioni grandi grandi, ciglia lunghe lunghe, cornetti in testa: GI-RAF-FA.

- Va bene, ho capito, non c’è bisogno di gridare. Se per ogni invenzione reagisci così, non ti racconto più nulla. Tu accetta quello che faccio e applaudi. E basta. Se poi qualcosa non ti piace, Me lo dici e Io forse lo cambio. Va bene?

- D’accordo.

- E se prendo il cane e lo gonfio e gli metto la pelle dura dura, e un corno sul muso, e due orecchie grandi, e due occhi piccoli e le zampe corte e un codino da niente, che cane è?

- È un rinoceronte.

- E se lo gonfio, gli faccio i dentoni e lo metto in acqua e lo rendo quasi anfibio?

- Un ippopotamo.

- E se lo dipingo a strisce e gli do una testa da cavallo e un corpo da mulo?

- È una zebra, ma il cavallo e il mulo non li hai ancora creati.

Con una risata che fece scuotere il Cosmo dalle sue proprie fondamenta, il Signore si diede una manata (divina) sulla gamba e disse:

- È vero.

E giù a ridere.

Perché, con la Sua enorme velocità mentale, pensa le cose prima di crearle.

Questo succede solo a Lui. Perché in Lui, passato, presente e futuro sono coesistenti e sono la stessa cosa. E quel giorno, sempre con la Voce vicina che rideva anche lei, Dio creò il senso dell’umorismo, allungando una zampa, accorciando una coda, alzando un orecchio, e tra tutti e due, Lui e la Sua Voce sempre vicina, riempirono il mondo di animali e di insetti e di roditori e di uccelli, e ridevano tanto e tanto che alla sera erano stanchi morti e, per colmo dei colmi, in un attacco furibondo di risate, fecero venir fuori lava da un monte. Il più sorpreso naturalmente fu il monte, perché si considerava duro e inalterabile e invece no, è fluido, caldo bollente e alterabilissimo. Perché tutto nella natura può e deve cambiare. Solo Lui è inalterabile, ma Lui può tutto. Che è ben diverso.

Dio,volontà...Dios, voluntad...

Dio, volontà universale.

Dios, voluntad universal.

Nell'immacolata....En la inmaculada....

Nell'immacolata universalità della Parola tu hai trovato ristoro ai tuoi dolori, alle pene, alle inutili contrarietà della vita. Non ti rammaricare di nulla e prosegui un cammino iniziato dopo tanto dolore.

En la inmaculada universalidad de la Palabra tú has encontrado consuelo para tu dolor, para tus penas, para las inútiles contrariedades de la vida. Non sufras por nada y sigue un camino que ha empezado después de tanto dolor.

Io ho decretato... Yo he decretado...

Io ho decretato che, nel camminare, tu cammini con Me. Solo con Me. Non c'è altro fattore importante per te che camminare inoltrando i tuoi passi nell'alba che nasce dentro il tuo cuore. Alba, albore, Luce nuova, Luce Mia, Luce e solo Luce che irradia da sola, senza contatti umani, senza ingerenze umane, senza rapporti inutili e strani. Solo Luce che è. Solo la Luce che irradia. Solo Me. Solo te. Io-tu-Io-tu. All'infinito. Così riconquisterai la tua Luce, uomo inconscio e perduto nell'oblio dell'essenziale, di ciò che è essenziale.
Io ti raccomando solo una cosa: di camminare. E camminare. Io non ho altro da raccomandare.

Yo he decretado que, al caminar, tú camines conmigo. Solo conmigo. No hay otro factor importante para ti que no sea caminar adentrando tus pasos en el alba que nace dentro de tu corazón. Alba, albor, Luz nueva, Luz Mía, Luz y solo Luz que irradia sola, sin contactos humanos, sin interferencias humanas, sin relaciones inútiles y raras. Solo la Luz que es. Solo la Luz que irradia. Solo Yo. Solo tú. Yo-tú-Yo-tú. Hasta el infinito. De este modo volverás a conquistar tu Luz, hombre inconsciente y perdido en el olvido de lo esencial, de lo que es esencial.
Yo te recomiendo solo una cosa: caminar. Y caminar. Yo no tengo otra cosa que recomendar.

La Chiesa sarà....La Iglesia será...

La Chiesa sarà Ecclesia Universale che si unirà al cuore universale in un'enorme catena di cuori autocoscienti.

La Iglesia será Ecclesia Universal que se unirá al corazón universal en una enorme cadena de corazones autoconscientes.